México: Radios comunitarias amplían la defensa del territorio en Oaxaca

Por Santiago Navarro F

La defensa del territorio de los pueblos indígenas va más allá de los límites geográficos que tienen que ver con el uso de la tierra y las relaciones sociales que se crean en torno a ella. “Con las radios comunitarias se abarca otros lugares que no siempre se piensan, uno es con el espectro radioeléctrico y el otro, el espacio físico que ocupan”, dice Griselda Sánchez,  radialista originaria de la mixteca oaxaqueña y licenciada en Ciencias de la Comunicación.

El espectro radioeléctrico se trata del medio por el cual se transmiten las frecuencias de ondas de radio electromagnéticas que permiten las telecomunicaciones (radio, televisión, Internet, telefonía móvil, televisión digital terrestre, etc.), siendo el Estado el que determina a quien asignar las concesiones, que en su caso, han sido enfocadas hacia “mercados más competitivos”, donde las radios comunitarias no tienen cabida, y por tanto, solo queda ocupar el espectro. “Este espectro es administrado y regulado por el Estado según la ley de telecomunicaciones en México. Entonces cuando las radios comunitarias toman una frecuencia de radio, lo que ellos dicen es que solo están haciendo uso del territorio que les pertenece, que dicho territorio no solo es la tierra sino que también el espacio aéreo y lo que hay debajo de la tierra y por tanto es un territorio que se debe defender”, señala Sánchez.

De acuerdo con la radialista, las radios comunitarias no son nichos de mercados redituables, por el contrario, “son las que están dando la información de los impactos de empresas mineras, eólicas y de presas hidroeléctricas que manejan muchos recursos económicos”, y eso, “implica ciertos riesgos”.

Un ejemplo, argumenta Sánchez, “es Radio Totopo en el Istmo de Tehuantepec. Aquí los proyectos eólicos llegaron sin informar a los pueblos indígenas de sus implicaciones y solo prometieron empleo y desarrollo. Entonces la radio se encargó de hacer la traducción al idioma zapoteco de los contratos que la gente estaba firmando. Porque la gente casi no habla español y entonces estaban siendo engañados. Pero los miembros de la radio sufrieron una serie de agresiones e intimidaciones”.

Entonces dice Sánchez, “es ahí donde la radio cobra su papel en la comunidad, no como un arma, sino como un dispositivo que ayuda a sus luchas, provocando el encuentro, la solidaridad, el intercambio de la palabra, la discusión, pero sobre todo la concientización y no solo la comunicación”.

Límites 

“Levantar una radio no solo es echar andar un transmisor y armar una cabina, el primer problema a la que se enfrentan las radios son los recursos económicos para sostenerla, pero sobre todo, la gente que pueda producir y sostener un programa. A esto se suman los riesgos que implican hacer radio, pues las empresas son millonarias y cuentan con todo el respaldo del gobierno”, agrega la comunicadora, quien dedicó por lo menos dos años en el Istmo de Tehuantepec documentado el papel de la radio comunitaria en la lucha contra los megaproyectos eólicos.

Como producto de la Maestría en Desarrollo Rural de Sánchez, es el libro, “Aire no te vendas: La lucha por el territorio desde las ondas”. Un material que levanta las experiencias de hacer radio comunitaria como una herramienta  para la lucha de los pueblos indígenas de esta región. “La tierra es el primer espacio que estamos defendiendo, pero lo que se está comercializando en esta región es el aire, porque es lo que mueve las turbinas y estas a su vez son las que generan la energía y esto no se dimensiona por la comunidad, por tanto, la radio ha jugado su papel para dar a conocer todos estos aspectos. Es necesario que la comunidades se informen del acontecer local, pero también en contextos internacionales que ayuden a reforzar los procesos de resistencia, y es en este terreno donde debe prepararse la gente que está detrás de la radio”, comenta la autora del libro.

El libro sistematiza las formas en que las radios comunitarias están desencadenando procesos de información, organización y, en particular, de movilización para la defensa del territorio. En especifico relata la historia de Radio Totopo, que transmite desde la Ciudad de Juchitán, Oaxaca, México, e integra en su programación diaria, el desarrollo de contenidos locales, la pertinencia cultural, el servicio a la audiencia, y sobre todo, estrategias de comunicación para resistir ante el Megaproyecto Eólico en el Istmo de Tehuantepec, el cual está despojando de la tierra a cientos de campesinos para instalar aerogeneradores en grandes parques eólicos.

“El objetivo del libro es que nos cuestionemos como comunicadores comunitarios e independientes ¿Cuál es nuestro papel en un contexto neoliberal de despojo del territorio?,  porque no solo te quieren desaparecer como pueblo desapareciendo tu cultura, donde ponen la principal atención las radios comunitarias. Pero también te quieren desaparecer como pueblo quitándote la tierra, y como radio nos toca trabajar de forma más amplia, abordado todo lo que implica el territorio de los pueblos. En Oaxaca existen más de 50 radios comunitarias y tienen en sus manos el gran papel de comunicar sobre los grandes proyectos de despojo que están llegando con más fuerza, como la minería, las presas hidroeléctricas, etc.”, dice la radialista.

Una de las experiencias de Sánchez que le permitió ampliar su visión sobre lo que es una radio comunitaria fue cuando le robaron el trasmisor a Radio Totopo en el Istmo el Tehuantepec, que a modo de conclusión argumenta, “(…) la radio es más que una herramienta tecnológica, porque la radio sobre todo somos nosotros, los que hablamos por el micrófono, la gente que participa y habla en la cabina, o que llama por teléfono; la radio también puede ser la proyección de una película, el perifoneo en la calle, la pinta, la obra de teatro, la plática con los vecinos, la familia, la barricada, los plantones”.

Este libro que ya fue presentado con sus protagonistas en Juchitán de Zaragoza, Oaxaca. Una producción colectiva que en su versión digital es de libre descarga y en su versión impresa es de distribución gratuita para radios y medios comunitarios.


Descarga el libro en el siguiente link: https://archive.org/details/AireNoTeVendas


La próxima presentación del libro será el 10 de febrero, las 7 pm, en el Museo de Arte Contemporáneo en Oaxaca (MACO), ubicada en Alcalá #202, Centro.

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