En portada: JD Vance, vicepresidente de EEUU, el 4 de febrero en Washington. Propuso crear un bloque aliado con países sudamericanos que contemple precios mínimos para asegurar la autonomía industrial de EEUU. Foto: Jonathan Ernst
Estados Unidos promueve la extracción de minerales críticos y tierra raras en Sudamérica, como parte de su estrategia de abastecimiento para las industrias de tecnologías digitales, defensa y energías renovables.
El 4 de febrero, el Departamento de Estado de EE.UU. organizó la Reunión Ministerial sobre Minerales Críticos, en la que acordó nuevas inversiones en la región y la diversificación de bases productivas en territorios sudamericanos.
Perú, Paraguay, Argentina y Ecuador firmaron un memorándum de entendimiento con Washington, que incluye la colaboración bilateral en planificación de proyectos prioritarios, financiamiento y desarrollo de cadenas internas de producción que se acoplen al circuito internacional.

“Los minerales críticos y las tierras raras son esenciales para nuestras tecnologías más avanzadas y su importancia no hará más que aumentar a medida que la inteligencia artificial, la robótica, las baterías y los dispositivos autónomos transformen nuestras economías”, resalta el Departamento de Estado.
El Perú cuenta con diez de los sesenta minerales críticos identificados por Estados Unidos, entre estos el cobre, litio, plata, plomo y zinc.
En la cita se anunció la creación del Foro de Participación sobre Recursos y Geoestrategia (FORGE, por sus siglas en inglés), como sucesor de la Asociación de Seguridad para los Minerales. “Queremos que los miembros formen un bloque comercial entre aliados y socios, que garantice el acceso de Estados Unidos a los recursos necesarios para su poder industrial”, manifestó el vicepresidente de EE.UU., JD Vance.
Cadena de suministro de EEUU frente a China
El objetivo de Estados Unidos es garantizar el acceso a estos minerales y establecer un marco de condiciones -como la fijación de precios- que le permita recuperar terreno en Sudamérica ante el crecimiento del capital minero de China. La potencia norteamericana considera que su cadena de suministro es vulnerable a interrupciones, en referencia a su rival asiático.
“Hoy en día, este mercado está muy concentrado, lo que lo convierte en una herramienta de coerción política y de interrupción de la cadena de suministro, poniendo en riesgo nuestros intereses fundamentales. Crearemos nuevas fuentes de suministro, fomentaremos redes de transporte y logística seguras y fiables, y transformaremos el mercado mundial en uno seguro, diversificado y resistente de principio a fin”, señala el gobierno estadounidense.
Estos elementos son utilizados en la fabricación de baterías para vehículos eléctricos, sistemas de almacenamiento, paneles solares, turbinas eólicas y redes de transmisión, piezas claves de la llamada transición energética del norte global a costa de zonas de sacrificio en el sur global.
Los memorándums de entendimiento no implican obligaciones legales vinculantes para los Estados. En el papel, configuran un marco flexible de cooperación y soberanía nacional sobre los recursos minerales. Sin embargo, el proyecto de Estados Unidos en la región contempla, a partir del ataque a Venezuela en enero, la agresión militar directa por el control de materias primas e insumos energéticos.
En el Perú estos minerales se encuentran en las regiones andinas del país, afectadas por el extractivismo minero y el impacto ambiental de esta industria. El Estado peruano aún no cuenta con normativas puntuales en torno a la explotación de tierras raras.

En la región Junín, ubicada en la sierra central, se hallaron concentraciones importantes de elementos de tierras raras, lo que la convierte en una potencial proveedora del mercado global de energías renovables y dispositivos electrónicos.
Mientras que la región Puno, ubicada en los andes del sur, tiene los depósitos de litio más grande afuera del triángulo conformado por Argentina, Bolivia y Chile.
Por su parte, el acuerdo entre Argentina y Estados Unidos se enfoca en la logística alrededor de los insumos estratégicos, lo que implica transporte de larga distancia, almacenamiento, controles técnicos, simplificación de procesos administrativos.
Al respecto, la política de la principal economía sudamericana, Brasil, consiste en acuerdos con múltiples mercados internacionales. En esa línea, se propone abastecer a China y Estados Unidos, así como a la India y la Unión Europea.
A su vez, Estados Unidos y México firmaron el primer plan de acción para coordinar políticas comerciales sobre minerales críticos, como la identificación de elementos de interés para ambos países y pruebas de precios mínimos a importar mediante la frontera común.


[…] 12. Februar 2026, avispa midia).- Die Vereinigten Staaten wollen den Abbau kritischer Mineralien und Seltener Erden in […]