Una nueva Flotilla Global Sumud se encuentra en los últimos preparativos para zarpar rumbo a Palestina, después de que la misión previa fuera interceptada con violencia el pasado octubre de 2025 por autoridades israelís, bloqueando su paso con ayuda humanitaria hacia la Franja de Gaza.
En esta ocasión, se alistan cerca de 100 navíos con una tripulación aproximada de 1,000 personas quienes mantienen como objetivo principal romper el “bloqueo ilegal impuesto por Israel a Gaza”, pese a que, actualmente, la iniciativa es considerada de mayor riesgo a causa del conflicto bélico desatado en Medio Oriente, desde el pasado febrero, debido a los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán.
Las últimas embarcaciones se alistan para partir el próximo sábado (25) desde Sicilia, Italia, las cuales se unirán a otros navíos que zarparon desde Barcelona, España y Marsella, Francia. Se espera también la adhesión de otros barcos procedentes de Grecia y Turquía. Acorde a sus organizadores, entre ellos una vasta red de estudiantes, sindicalistas, cooperaciones y asociaciones pro-palestinas internacionales, la nueva Flotilla será la mayor misión marítima civil en favor de Palestina en la historia, conformada por casi el doble de tamaño que la anterior.

En octubre del 2025, mientras la Flotilla Global Sumud previa navegaba en aguas internacionales, cerca del norte de Egipto, fuerzas armadas israelís abordaron las embarcaciones, confiscaron los barcos y detuvieron a los activistas que conformaban las tripulaciones. Pese a que, previamente las fuerzas israelís habían violentado las embarcaciones con 16 ataques con drones, fue hasta ese momento que consiguieron detener el avance de la Flotilla.
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El gobierno de Israel argumentó tener derecho de imponer el bloqueo naval sobre Gaza y calificó las acciones de la flotilla como “una provocación política”, e incluso, acusó sin pruebas, que la iniciativa estaba siendo financiada por el Movimiento de Resistencia Islámica Hamás.
La nueva iniciativa asume el riesgo de su labor, debido a que ven improbable que Israel permita que la Flotilla alcance los territorios de la Franja de Gaza. “Es un temor que tenemos. Sabemos a lo que nos enfrentamos”, declaró a medios internacionales, Navid Lari, un activista belga que participa en la misión. No obstante, los activistas consideran que el sistema de interceptación de Israel no es infalible. “La última vez les costó mucho interceptar 45 barcos, vimos los límites de su sistema”, afirmó Lari.
Acciones directas
A pocos días de la salida de la nueva Flotilla Global Sumud, una coalición de activistas, quienes ya navegan rumbo a Gaza, afirman que están dispuestos a bloquear físicamente a las embarcaciones que abastecen al ejército israelí, esto tras haber interceptado en el Mediterráneo a uno de los buques de carga más grandes del mundo.
El pasado lunes (20), más de 20 barcos de la Flotilla se reunieron en torno al MSC Maya, un buque portacontenedores de casi 400 metros, en lo que los organizadores describieron como una acción coordinada para impedir el transporte y suministro de armas de Israel.
“A partir de ahora, bloquearemos cualquier buque cómplice que se cruce en nuestro camino de camino a Gaza”, declaró el activista brasileño y miembro del comité directivo de la flotilla, Thiago Avila a medios internacionales.

“No hacemos esto porque queramos, lo hacemos porque es necesario. Han pasado seis meses y no hay un alto el fuego real en Gaza. Siguen matando a gente, siguen obstaculizando su libertad y les están quitando sus tierras”, sostuvo Ávila, a bordo de un barco cerca de Sicilia, Italia.
Según las autoridades de Gaza, las fuerzas israelíes han cometido miles de violaciones desde que comenzó el alto el fuego el 10 de octubre de 2025. Acorde al Ministerio de Sanidad de Gaza, las agresiones israelís registradas pese a la tregua han provocado la muerte de 777 palestinos y dejado 2,193 heridos. En total, más de 72,000 palestinos han sido asesinados por los ataques de Israel desde octubre del 2023, con una destrucción generalizada de la infraestructura civil en la Franja de Gaza.
El activista Ávila afirmó que la nueva misión se está desarrollando en etapas coordinadas a medida que la Flotilla avanza hacia Gaza. “Seguimos adelante, hasta llegar a Gaza para romper el asedio ilegal, crear una frontera humanitaria del pueblo y estar codo con codo con el pueblo palestino”, sostuvo.
Según los organizadores, la nueva flota incluye buques especializados, entre ellos un barco médico y embarcaciones de suministro que transportan materiales de construcción y ayuda. Además, aseguran que transportan ayuda suficiente para construir una escuela primaria en Gaza.
El activista brasileño también ha participado en otros viajes solidarios, entre ellos un convoy a Cuba durante marzo pasado que entregó suministros humanitarios y expresó su oposición al embargo estadounidense.
“En la Flotilla de Solidaridad Global creemos que vivimos en un mundo lleno de explotación, opresión y destrucción de la naturaleza”, declaró el activista Ávila. “Nos solidarizamos con los pueblos oprimidos de todo el mundo”.
Presión internacional
Este miércoles, previo al lanzamiento de la Flotilla, la iniciativa convocó la realización del “Congreso Mundial de Parlamentarios Sumud” en Bruselas, sede del Parlamento Europeo, donde legisladores y funcionarios de distintos países reclamaron una respuesta internacional coordinada frente a la situación en Gaza.
Al congreso asistieron políticos de diversos países de la Unión Europea, así como funcionarios de Naciones Unidas como Francesca Albanese, relatora especial de la ONU sobre los derechos humanos en los territorios palestinos ocupados. La “Declaración de Bruselas”, firmada por los participantes, insta a la creación de un corredor marítimo humanitario hacia Gaza, basado en el derecho internacional y supervisado por las Naciones Unidas.

La relatora de la ONU, Albanese, fue una de las voces más contundentes al señalar que ya no basta con reconocer derechos palestinos en el discurso, sino a hacer cumplir las obligaciones de los Estados. “Está claro que los Estados miembros tienen obligaciones, y que las empresas tienen la obligación de no comerciar ni prestar ayuda ni asistencia a un Estado que está cometiendo un genocidio contra los palestinos”, señaló Albanese, instando a una mayor coordinación y liderazgo para poner fin a lo que describió como complicidad en las cadenas de suministro y el comercio.

