Desde hace siglos, las tierras de Mesoamérica, en el Abya Yala, han sido escenario de un modelo de producción impuesto por intereses extranjeros, afectando profundamente a comunidades originarias.
Hoy, la expansión brutal de los monocultivos de palma aceitera devasta sus fuentes de agua y alimentos, deteriora la salud, fragmenta el tejido social y somete a sus habitantes a un sistema agroindustrial basado en la explotación y el despojo. Pero en estas geografías persisten comunidades que resisten. Desde la espiritualidad, la organización comunitaria y la recuperación de tierras, enfrentan las plantaciones no solo con la denuncia y la protesta, sino con la defensa activa de otros modelos de vida.
En un contexto de crisis climática, su lucha no es solo por el presente, sino por la memoria, el territorio y el futuro de las próximas generaciones. Escuchar sus voces es reconocer que la crisis no es solo suya, sino de toda la humanidad.
Articulando luchas mesoamericanas contra la palma aceitera
Desde el colectivo de periodismo independiente Avispa Mídia realizamos el evento virtual “Tejiendo futuros sin palma aceitera”, en el contexto del Día mundial del agua, para vincular territorios en el sur de México, Guatemala y Honduras frente a la expansión de los monocultivos de palma aceitera.
Puedes consultar la charla completa con la participación de comunidades que resisten a la expansión de la agroindustria en México y Centroamérica. Desde Guatemala, participaron miembros del Movimiento en Defensa del Agua Qana’ Ch’och’ y la organización CONGCOOP.
La comunidad Garífuna de Nueva Armenia y de la Plataforma Agraria del Aguán, participaron desde Honduras, quienes realizan procesos de recuperación de tierras en Honduras y la Red de Mujeres de la Costa en Rebeldía, y la colectiva Reentramados para la vida, defendiendo territorios, quienes mantienen la resistencia a la expansión de la agroindustria en Chiapas.

