Fotos por Resistencia Estudiantil UAEM
Después de casi un mes de diálogo entre la Resistencia Estudiantil y autoridades de la Universidad Autónoma del estado de Morelos (UAEM), el pasado 26 de abril fueron firmados los primeros acuerdos. Estos contemplan el regreso a clases virtuales condicionado a que las autoridades universitarias inicien las primeras acciones para el cumplimiento de las demandas en materia de seguridad de los estudiantes, sin que esto implique terminar el paro estudiantil.
El paro, que se sostiene hasta el día de hoy, inició el dos de marzo como respuesta al hartazgo de la comunidad estudiantil ante la actitud omisa de las autoridades universitarias frente a la violencia dentro de la universidad que desde hace años amenaza principalmente a las jóvenes estudiantes, y que en el último año arrebató la vida a tres de ellas. Más de 20 unidades académicas se unieron a esta protesta y construyeron un pliego petitorio general que tiene como eje central la mejora de las condiciones de seguridad en todas las instalaciones de la UAEM.
A dos meses de sostener la toma de las instalaciones, y a pesar del fuerte desgaste y hostigamiento al que les han sometido, las y los estudiantes de la Resistencia Estudiantil afirmaron que sostener el movimiento ha sido posible gracias al apoyo que han recibido de distintos actores afines, la comunidad, padres de familias, y organizaciones de Morelos.




“El apoyo que hemos recibido ha sido fundamental en esta lucha, el apoyo de docentes que si empatizan, de padres y madres de familia, de la Asamblea Permanente de los Pueblos de Morelos, los comuneros de Chamilpa, Colonias Unidas, la Alianza de Mujeres del Estado de Morelos, por nombrar algunos. Su apoyo nos ha mantenido firmes”, afirman.
Las mesas de diálogo entre estudiantes y autoridades alrededor de dicho pliego petitorio iniciaron el pasado seis de abril y han tenido lugar en el Seminario de San José de Ocotepec, un espacio de la Diócesis de Morelos donde organizaciones sociales han fungido como mediadoras.
Integrantes de la Resistencia Estudiantil declararon para Avispa Mídia que el proceso de negociación ha resultado profundamente desgastante para ellos y ellas ante la negativa de las autoridades universitarias a responsabilizarse de las condiciones de inseguridad y violencia que enfrentan las y los estudiantes.
“Si bien ahora estamos teniendo diálogos, no ha sido fácil, porque siempre están buscando darnos la vuelta, darnos lo mínimo, cuando realmente esto es parte de nuestros derechos humanos, el derecho a la vida principalmente. En general ha sido complicado el diálogo, hemos llegado a pocas cosas concretas”, declaran. Un ejemplo de ello es que, pese a la firma de estos primeros acuerdos, las autoridades universitarias no se han comprometido a cumplir con la totalidad del pliego petitorio, donde entre las demandas se encuentra la de no tomar represalias contra las y los participantes del paro.
De acuerdo a las y los estudiantes, las autoridades han argumentado repetidamente que la seguridad es un problema que va más allá de las facultades de la universidad, así como han apelado a la falta de recursos para cumplir con demandas concretas del movimiento. Además de estas negativas, las autoridades también han sido omisas ante las demandas de los estudiantes en torno a la disolución de la Federación de Estudiantes Universitarios de Morelos (FEUM), a quien desconocieron como órgano de representación estudiantil desde el inicio del movimiento.
El acuerdo firmado el pasado 26 de abril representa un primer avance en la solución de las demandas de las y los estudiantes. Este documento, firmado tanto por la Resistencia Estudiantil como por diversas autoridades universitarias, ratifica al movimiento actual como el único interlocutor válido para dar seguimiento al cumplimiento del pliego petitorio.
El acuerdo también decretó la creación de una Comisión Mixta de Diagnóstico, integrada tanto por estudiantes de la Resistencia como por autoridades, y que tiene la función de realizar una evaluación de las condiciones de seguridad de las instalaciones de la UAEM y proponer un plan de acción. En este sentido la rectoría se comprometió a entregar un cronograma con acciones y fechas de cumplimiento para realizar este plan de mejoras en las medidas de seguridad en la institución.

Por último, con base en el pliego petitorio general presentado por la Resistencia Estudiantil el 2 de abril, la UAEM se comprometió a procurar un regreso a clases presencial digno y seguro a través de la implementación de un cronograma de ejecución de cada punto del pliego petitorio con fechas, responsables y presupuestos, así como un plan de recuperación académica que asegure la continuidad del diálogo posterior al regreso a clases.
La Resistencia por su parte se comprometió a iniciar su proceso de constitución formal como órgano de representación estudiantil. Con esto buscan, según comentaron a Avispa Mídia, tener voz en el Consejo Universitario y construir por primera vez en la historia de la UAEM, a partir de la experiencia del movimiento, una representatividad estudiantil legítima y desde la base.
La lucha continúa
Posterior a la firma de los acuerdos, en días anteriores se realizaron las primeras acciones, fue conformada la Comisión Mixta y se realizaron recorridos de diagnóstico en las instalaciones de la universidad.
De igual manera, el 30 de abril regresaron a clases de forma virtual las unidades académicas que se encontraban en paro. Sin embargo, esto no significa el fin de la toma de las instalaciones, ni del movimiento estudiantil.
“No vamos a entregar las instalaciones hasta que nos entreguen un plan de acción bien establecido, que nos asegure que se va a cumplir todo lo que estamos pidiendo. Hay cosas que se tienen que concretar antes de soltar el paro, porque evidentemente no hay condiciones de seguridad todavía para volver de forma presencial. Entonces tenemos que ver cómo se desarrollan estos acuerdos”, comentaron integrantes de la Resistencia Estudiantil en entrevista con Avispa Mídia.

