Habitar

TURISTIFICACIÓN EN OAXACA: VIOLENCIAS Y RIESGOS PARA LAS MUJERES

Por: Isabel Ortega

Habitar

TURISTIFICACIÓN EN OAXACA: VIOLENCIAS Y RIESGOS PARA LAS MUJERES

Por: Isabel Ortega

Inauguración Feria Gastronómica en el marco de la Guelaguetza 2025. Comitiva con el presidente municipal, Ray Chagoya, y el gobernador, Salomón Jara Cruz, acompañados de mujeres vestidas tradicionalmente y la joven mazateca Patricia Casiano Zaragoza, elegida Diosa Centéotl 2025. Foto: Renata Bessi.

En Oaxaca, la imagen de las mujeres es utilizada constantemente como parte de la promoción de la ciudad como destino turístico. Esta y otras formas de violencia se manifiestan en la vida de las mujeres locales. Desde la academia feminista, una voz experta nos advierte de la relación entre el turismo y las distintas formas de violencia hacia las mujeres.

Este reportaje hace parte del proyecto

Cuerpas diversas y el despojo en el centro histórico de Oaxaca

Menú Principal

A finales de 2024, una imagen que apareció pegada en las calles de la ciudad de Oaxaca y en las redes sociales provocó la indignación de mujeres jóvenes oaxaqueñas. Se trataba del cartel del Imagina 2024, una convención de anime y cultura pop que se celebra anualmente en la ciudad. Para esta edición, el cartel contenía la ilustración de una China oaxaqueña, personaje característico de la cultura de la ciudad, al estilo del anime japonés.

La imagen, por el estilo con la que fue construida, mostraba una versión que podríamos llamar sexualizada del personaje. Contenía un cuerpo exuberante, una blusa escotada, la falda tradicional abierta por un costado, mostrando una pierna prominente rodeada por un rebozo a modo de liguero.

Cartel de la Convención imagina 2024. DanyaelArt

Más que simplemente escandalizarse en términos de moral, la indignación de algunas jóvenes Chinas oaxaqueñas provenía de la utilización de su imagen de forma descontextualizada, sin tomar en cuenta los significados culturales profundos de la tradición que ellas luchan por mantener viva y lejos de la banalización. Esta ilustración, realizada por el artista DanyaelArt, resultaba trasgresora considerando que las Chinas son mujeres de gran importancia en la religiosidad popular de los barrios de la ciudad de Oaxaca, y todos los elementos de su traje contienen un simbolismo católico.

Este suceso se sumó a una tendencia constante de utilizar la imagen de las mujeres oaxaqueñas para distintos fines relacionados con la promoción del turismo en la ciudad y en el Estado. Un ejemplo claro es la publicidad que anuncia las fiestas de Guelaguetza, donde el gobierno, a través de la Secretaria de Turismo (Sectur), ha explotado hasta el cansancio la imagen de las Chinas oaxaqueñas y de otras mujeres portando trajes tradicionales.

Carteles oficiales de la Guelaguetza en 2013 y 2025.

De igual manera, mujeres con trajes regionales son utilizadas como adornos en las fotografías de eventos oficiales del gobierno estatal y municipal. Algunas agencias de servicios folclóricos para eventos sociales ofrecen en sus canales de comunicación el servicio de “edecanes regionales”, mujeres con trajes tradicionales que trabajan como hostess (anfitrionas) o edecanes para eventos privados.

Servicio de edecanes regionales ofertado por “Calendas Marce”.

El Museo de las Culturas de Oaxaca, en noviembre de 2025, hizo una publicación en sus redes sociales denominado Mujeres de Oaxaca: "Estas mujeres son modelos con trajes tradicionales de diversas comunidades étnicas del estado de Oaxaca. Fueron contratadas para atender a los invitados en una elegante boda en la ciudad de Oaxaca, México".

Publicación del Museo de las Culturas de Oaxaca en Facebook.

La China Oaxaqueña Anna Santibañez contesta: “No somos ninguna modelo. Una China oaxaqueña tiene una identidad cultural”.

VIOLENCIA EN LA VIDA COTIDIANA DE LAS MUJERES

Más allá de las representaciones gubernamentales o publicitarias, la relación entre la turistificación y las distintas formas de violencia contra las mujeres es innegable, sobre todo, advierte Alma Marín, porque el turismo transforma la vida cotidiana de las mujeres, donde la actividad turística tiende a dominar la configuración del espacio urbano.

Sobre este tema, la investigadora ha estudiado los efectos de la actividad turística en la vida de las mujeres de distintas ciudades costeras de México. En sus investigaciones, ha descubierto que la actividad turística puede asociarse a distintas formas de violencia directa, institucional y estructural, que afectan de manera diferenciada a las mujeres locales. Si bien, muchas de estas violencias no son exclusivas de la actividad turística, el dominio de esta actividad en una ciudad puede generar las condiciones para que estas se agraven o se normalicen.

Aunque la investigación se sitúa en destinos del llamado ‘turismo de sol y playa’, es importante preguntarnos qué de esta experiencia se puede aprender para comprender los procesos de turistificación en ciudades patrimoniales como Oaxaca. Para Marín, en conversación con Avispa Mídia, una diferencia importante es que en el turismo de playa los espacios turísticos tienden a estar más separados del territorio de la población local, mientras que en el turismo patrimonial existe una mayor convivencia de turistas con locales, y una mayor transgresión de la vida de las personas, y de las mujeres específicamente.

La violencia directa que pueden enfrentar las mujeres en el espacio turístico es principalmente el acoso sexual callejero, que se traduce en piropos, miradas, persecuciones, tocamientos, exhibicionismo, etcétera. Este tipo de violencia se acentúa en los espacios de ocio nocturno asociados al consumo de alcohol, que se configuran como territorios de tolerancia para los turistas, protegidos por el anonimato.

“En muchas ciudades turísticas se asume que la noche es el tiempo de los turistas. Incluso la ciudad cambia, ya sabes en qué calles están los bares. Hay una regulación distinta del espacio, un control del uso de ese espacio distinto. Y estos modelos intensifican la violencia contra las mujeres. Las mujeres acá en Playa del Carmen y también en Mazatlán reportan acoso, reportan incluso haber sido víctimas de que les ponen sustancias en las bebidas”, explica.

“La configuración del espacio urbano en ciudades turísticas o el espacio urbano turístico, no solo va a determinar cómo se organiza la ciudad en tiempos y espacios concretos, sino también cómo las mujeres lo habitan, y cómo lo transitan. Entonces, al estar orientada hacia los visitantes, se genera una desigualdad territorial que al final se va a traducir en violencias”: Alma Ivonne Marín, académica feminista.

Para las mujeres, la turistificación también implica una pérdida del derecho a la ciudad, al espacio público; cuando este se orienta cada vez más a los visitantes, las mujeres locales suelen sentir que ya no pertenecen a la ciudad en la que habitan, comenta la investigadora. Esto nos lleva a hablar de la violencia institucional, es decir, la forma en que desde el Estado se prioriza la actividad turística frente a otras necesidades de la población, y de las mujeres en específico. En el caso de la ciudad de Oaxaca, es evidente la concentración de recursos públicos para infraestructura en el centro histórico, en detrimento de la periferia, donde las condiciones de aislamiento, poca iluminación, y mala movilidad, acentúan la desigualdad y son escenario de violencia directa contra las mujeres.

Por último, Marín advierte sobre la violencia estructural que sostiene la actividad turística, y que genera las condiciones permanentes de desigualdad para las mujeres. En este sentido, se refiere a problemáticas como la precarización laboral, la desigualdad en el acceso a la vivienda y la feminización de la pobreza.

Este reportaje hace parte del proyecto

Cuerpas diversas y el despojo en el centro histórico de Oaxaca

Menú Principal