Cuba y el tabú de las izquierdas

En portada: Miles salieron a las calles a reclamar cambios en Cuba, vacunas, la renuncia del presidente Miguel Díaz-Canel y mejoras en general de la situación del país. Foto: Marcos Evora / El Toque

A propósito de las recientes protestas en Cuba, en la cual el gobierno de Miguel Díaz-Canel ha hecho un llamado explícito a sus partidarios a salir a las calles a enfrentar a los manifestantes, se ha abierto una nueva oportunidad para posicionarse críticamente sobre lo que ocurre en la isla, más allá de las posturas reduccionistas clásicas, que siguen reproduciendo esquemas políticos binarios,  que le hacen un flaco favor a la posibilidad de pensar alternativas y salidas transformadoras a la crisis actual.

Una crisis que ha sido agravada por las consecuencias de la pandemia, en donde el turismo ha sido afectado considerablemente, lo que económicamente es dramático, ya que ese sector aporta el 10% del PIB y el 11% del empleo. Lo que termina afectando enormemente los ingresos del Estado y las importaciones de alimentos, que equivalen al 70%.    

En consecuencia, esto ha generado escasez de alimentos básicos, cortes en el servicio eléctrico y también un colapso en el sistema sanitario, producto del Covid 19, en donde la infraestructura de los hospitales está tremendamente deteriorada con el paso del tiempo.

El tema es que esta crisis ha derivado en protestas que podrían llevar a una inédita revuelta en Cuba, sumándose al escenario regional actual, en donde importa bien poco si el gobierno es de izquierda o de derecha, ya que lo que se trata es de interpelar al poder político existente, desde distintos movimientos  organizados (estudiantiles. feministas, ecologistas, disidencias sexuales, afros, indígenas).

Por eso, que la respuesta del gobierno cubano, reprimiendo y deteniendo incluso a figuras de la revolución y de izquierda de la isla, como son los casos de Frank García Hernández, Leonardo Romero Negrín y Marcos Antonio Pérez Fernández, debiera despertar la reflexión regional y no ser cómplice de un proceso político cerrado en sí mismo.   

Planteo esto, ya que pareciera que el proceso político cubano se ha transformado con el paso del tiempo en una especie de tabú para buena parte de las izquierdas en el mundo, especialmente latinoamericanas, en donde cualquier crítica al respecto es rápidamente denostada y descartada por su carácter imperialista y contrarrevolucionaria.

Si bien es innegable la importancia crucial que tuvo la experiencia de la revolución cubana para la autonomía política de la región, siendo quizás la más influyente de todas, por sobre otros procesos políticos latinoamericanos fundamentales, no la hace un proceso sin errores y horrores en muchos sentidos.

Es verdad que históricamente los cuestionamientos hacia el gobierno de Cuba ha sido una constante de sectores conservadores (pro-estadounidenses) para desestabilizar e intervenir el proceso político interno, el cual se ha mantenido por más de 60 años, a pesar de un bloqueo criminal de parte de Estados Unidos, que solo ha generado daño a la población de la isla, como pasa con la falta de medicamentos por ejemplo.

Pero de ahí a omitir el carácter centralista, militarista, autoritario y burocrático  del Estado en Cuba, conformado estructuralmente por la partidocracia castrista, es simplemente dejarse llevar por una noción estática y esencializada de lo que ha sido la revolución en los últimos 62 años.

José Martí, uno de los más grandes antirracistas, anticolonialistas, antiimperialistas latinoamericanos y referente fundamental para la revolución cubana, ya en su momento cuestionó los efectos devastadores de la concentración del poder político, señalando que “todo poder amplia y prolongadamente ejercido, degenera en castas, con las castas, vienen los intereses, las altas posiciones, los miedos a perderlas, las intrigas para sostenerlas”.    

Eso es justamente lo que terminó pasando en Cuba, generando un proceso de apropiación de la revolución y prohibición de la autoorganización y participación popular, en donde cualquier disidencia se transformó en un argumento perfecto para reprimir a quien pusiera en duda o plantee la posibilidad de discutir lo que dijera la casta en el poder.

De ahí que este estadocentrismo en la isla, ha bloqueado la posibilidad de permitir al sujeto popular cubano pensar y construir mundos distintos y sostenibles, en donde la soberanía alimentaria, la soberanía energética, la propiedad comunitaria, la defensa de bienes comunes, la descolonización, los derechos de la Madre Tierra, la despatriarcalización, la plurinacionalidad, la autogestión y la democracia directa puedan ser horizontes posibles.  

Evidentemente esa crítica no omite la persistencia de Estados Unidos por derrocar al gobierno cubano y el rol de los grandes medios de información concentrados,  que dan argumentos para una intervención militar (no así con China), pasando por alto de manera irresponsable también la soberanía del país y la autodeterminación del pueblo cubano.  

Por lo mismo, lo que se trata es de acompañar el proceso cubano de manera crítica, sin caer en retóricas binarias y simplistas, que sólo terminan beneficiando a los poderes existentes, ya sea de la partidocracia cubana como del imperialismo estadounidense.


Andrés Kogan Valderrama es Sociólogo de la Universidad Central de Chile,
profesional en Municipalidad de Lo Prado, Diplomado en Educación para el Desarrollo Sustentable, magíster en Comunicación y Cultura Contemporánea, Doctorando en Estudios Sociales de América Latina,
miembro del Movimiento al Buen Vivir Global,  director del Observatorio Plurinacional de Observatorio Plurinacional de Aguas.

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1 COMENTARIO

  1. Interesante artículo,pero lleno de sesgos.
    Lo que la Izquierda llama : “REVOLUCIÓN” Cubana es una construcción social bien planificada y controlada con tecnología social, La Revolución cubana no es ese supuesto proceso social donde el pueblo cubano se empoderó a través de un grupo de jóvenes barbudos de clase media alta con ideas de cambio social. La revolución cubana es una planificación siniestra orquestada desde el 1920 por la Internacional socialista y el aparato de inteligencia del Komintern. Ellos fueron construyendo una plataforma de intervención sobre América Latina utilizando México y Cuba sobre todo. Asesinaron a todo aquel (incluso a notables figuras comunistas como Julio Antonio Mella, el Che y otros) que lo impidiesen o pensara alternativamente.Soy Cubano , Psicólogo social y ex comunista desde los 11 años y estudioso de las “Historias de Cuba “. En la Cuba post59 los negros han sido marginados. Si haces una revisión histórica verás que la alta nomenclatura de dirigentes de Cuba siempre han sido siempre blancos , incluso dentro de sus mandos militares, en un país de población mayoritaria negra. LA TASA DE FEMINICIDIO es altísima , ni FLACSO, UNICEF tiene acceso a ella, solo los que estamos adentro lo sabemos porque es muy restringidos el acceso a esas cifras. El tráfico de drogas desde Cuba es archiconocido desde los 80,
    Respeto tu criterio pero lo que está pasando en Cuba es que después de la Muerte de Fidel (escogido por Fabio Grobart para liderear el proyecto llamado Revolución.) Es que el MITO construido llamado REVOLUCIÓN se ha está cayendo a pedazos y se le está viendo su verdadero rostro: Una Narcodictadura.
    En el tomo 15 de las obras completas de José Martí deja bien claro la ignomia del Socialismo. José Martí aborrecía el Socialismo.
    EL BLOQUEO es más de lo mismo.
    Revisa las estadísticas de Comercio Exterior en cuanto importaciones de alimentos y verás que desde hace años el Gobierno de Cuba comercia con Estados Unidos. desde alimentos hasta medicamentos.Lo que USA le impuso a el gobierno de Fidel fue un embargo , no un Bloqueo. El único bloqueo que ha habido en Cuba fue cuando la crisis de los misiles en los 60 que fue un bloqueo Naval.
    Cuando revisas la ley que argumenta el Embargo, la cual está basada en el Estado del derecho; dice que si tu expropias tienes que pagar a un precio negociado o impuesto lo que tu expropias. Fidel lo llamó nacionalización,pero fue un proceso de expropiación, donde a muchos Cubanos (incluyendo a mi abuelo )le expropiaron sus propiedades.
    Lo mismo hizo con la deuda externa que canceló su pago de manera arbitraria y hoy en día el Club de París y otros acreedores están cobrandola, porque así funciona el mercado finaciero. Si pides dinero tienes que pagar. Así un montón de historias como las guerras en ÁFRICA, La prostitución infantil, las guerrillas en fin una sarta de mentiras genialmentes hilvanadas en una narrativa social que la Izquierda mundial se traga sin cuestionar de manera seria a la que tu llamas TABÚ.
    Conozco muchos comunistas europeos y latinoamericanos que después de vivir en la Cuba de los Cubanos, no en la que venden como paraíso de libertades e igualdades se desilusionan.

    Te dejo dos links de dos libros muy buenos sobre estos temas. Uno es de un cubano ,por supuesto exiliado en Canáda hijo de dirigentes de las juventudes socialistas de los años 30 y el otro de un Español Liberal muy interesante.

    El soviet caribeño: La otra historia de la Revolución Cubana .Cesar Reynel Aguilera.
    Este fue un socialista que tuve que huir de Cuba por plantearse un socialismo diferente.

    MEMORIA DEL COMUNISMO FEDERICO JIMENEZ LOSANTOS

    Saludos.

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