Funcionario del Inpi presionó a Wixárikas para que no iniciaran marcha a Ciudad de México

Foto de portada: Fátima Aguilar

El pasado 25 de abril, miembros la comunidad Wixárika de San Sebastián Teponahuaxtlan y Tuxpan de los municipios de Mezquitic y Bolaños, Jalisco, iniciaron una marcha de 900 km rumbo a la Ciudad de México, por la restitución de sus tierras comunales.

Los Wixárikas exigen la restitución de 11,500 hectáreas ocupadas por ganaderos. De acuerdo con las autoridades de la comunidad, la problemática de despojo no es nueva y “ponen en riesgo su integridad y existencia, pues, la tierra es el fundamento de su vida económica, cultural y religiosa”.

En un comunicado, sostuvieron que el director general del Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas (INPI), “extralimitando sus funciones y facultades, presionó por todos los medios a la comunidad wixárika (…) para que desistiera de iniciar su larga marcha a la capital del país, manifestando que las demandas territoriales del pueblo wixárika iban a ser incluidas en un nebuloso ‘plan de justicia’”.  

Para las autoridades del pueblo Wixárica, no puede hablarse de justicia sin solucionarse los despojos de tierras que ha sufrido a lo largo de la historia y “que han sido auspiciados y administrados por el Estado Mexicano”.

Tierras

Las invasiones del territorio Wixárica ocurren pese a que la comunidad posee resoluciones que comprueban que dichas tierras le pertenecen, además de decisiones judiciales que garantizan su derecho al territorio.  

La comunidad se tituló el 15 de julio de 1953. Existe una resolución presidencial mediante la cual le fue reconocida y titulada una superficie de mas de doscientas cuarenta mil hectáreas, la cual fue publicada en el Diario Oficial de la Federación el 19 de septiembre de ese mismo año.

Antes, la Corona Española, mediante título virreinal en el año 1718, ya había reconocido su territorio. “Históricamente nuestra comunidad ha sido invadida por todos los aires, los cuales en su mayoría los hemos recuperado por la lucha constante que hemos emprendido”, explican en el comunicado.

Todavía persisten dos zonas de conflicto. La zona denominada ‘El Triángulo’, de aproximadamente 800 hectáreas al sur de la comunidad con el lindero del Ejido puente de Camotlán; y la zona de Huajimic, Nayarit, de aproximadamente 10 mil hectáreas en donde se suma también el conflicto de límites estatales entre Jalisco y Nayarit.

Desde el año 2007 la comunidad emitió demandas agrarias ante el Tribunal Unitario Agrario, distrito 16 con sede en Guadalajara, Jalisco, donde los tribunales han fallado a favor de la comunidad habiéndose agotado todas las instancias legales durante los años 2016 y 2017.

Actualmente existen 16 expedientes en la etapa de ejecución, mismos que los tribunales se han negado a ejecutar. Derivado de las movilizaciones y exigencias en temas de restitución, el 20 de mayo de 2017 fue asesinado el comisariado saliente de bienes comunales Miguel Vázquez Torres, por su lucha de recuperación de tierras.

Para evitar conflictos sociales en la zona de Huajimic, desde el 2007 se iniciaron los acercamientos con la Secretaría de Desarrollo Agrario Territorial y Urbano (Sedatu) para que el caso fuera considerado parte del programa de Conflictos en el Medio Rural (Cosomer).

Existe actualmente una mesa negociadora entre ganaderos de Huajimic, la comunidad de San Sebastián y Tuxpan e instituciones afines a temas agrarios. “Mesa negociadora que se ha convertido administradora del tema agrario, mesa que ha dejado mucho que desear”, definen.

“Ante este tratamiento de indiferencia, discriminación, atropellos y negación a los derechos colectivos agrarios”, los Wixárikas caminan hacia a la Ciudad de México y exigen ser recibidos directamente por el presidente Andrés Manuel López Obrador.

“No vamos a permitir que nuestra lucha lo vuelva a administrar funcionarios públicos y tribunales agrarios (…). Llegaremos a palacio nacional para quedarnos, hasta que nos reciba y nos resuelva nuestra solicitud legítima de restitución de nuestras tierras invadidas”, señalan.

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1 COMENTARIO

  1. Las comunidades tecualmes de Huajimic y Camotlán, de origen tecualme y no wixárika, existen al menos desde el siglo XVI como epicentros de ambos territorios. Los wixaritari obtuvieron aquellos títulos reales como premio por servir de mercenarios contra este pueblo tecualme y contra el pueblo cora. Pero nunca han habitado en las mismas. En 1953 obtuvieron dotación presidencial argumiendo dichos títulos, pero las dos comunidades nayaritas mantuvieron la posesión de sus, esos sí, territorios ancestrales. Por lo demás, no existe problema de límites pues desde ese mismo 1953 ambos gobernadores, puntos topográficos de por medio, signaron la línea fronteriza. Pero los wixaritari se niegan a reconocer a las autoridades nayaritas en los territorios bajo jurisdicción del Nayarit. Pará exigir derechos es menester cumplir con obligaciones. Pero no ha sido el caso…

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