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Seis días de paro nacional en Colombia: Mariposas amarillas
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Este martes 26 de noviembre se cumplen seis días desde que las principales ciudades de Colombia se paralizaron. Miles de trabajadores, estudiantes y amas de casa salieron a las calles a protestar por los derechos más básicos como vivienda y salud, pero también por una serie de reformas, entre ellas, las que golpean los salarios y prestaciones de los trabajadores.

Este sexto día, las y los manifestantes se han llenado de rabia y tristeza al enterarse que el joven Dilan Cruz, quien fue herido de bala por el policía con matricula 003478, ha muerto. Justo en este mismo día, Dilan festejaría su graduación del colegio. Pero en su nombre, miles de estudiantes, se mantienen en las calles y seguirán marchando por las calles de Bogotá, Medellín y Cali con cacerolas y consignas contra el Gobierno de Iván Duque y el Escuadrón Móvil Antidisturbios.

A continuación una galería fotográfica de Medellín, Bogotá y Cali

Mariposas Amarillas

Por Juan Andrés Marulanda Cardona

Fotografías por: Jorge Calle, Jhoss Marulanda, Ruido_ (instagram) y Medios Libres Cali

Somos muchos, no sé cuántos; probablemente una cifra incalculable, pero no importa, no necesitamos contarnos porque nos basta con saber que somos un solo aleteo gigantesco en las calles de Macondo. Hordas de cacerolas en medio de los parques colombianos, banderas izadas en procesiones de paz, artistas, estudiantes, trabajadores, desempleados, jubilados, niños, jóvenes y ancianos,   barras bravas enemigas… gente pobre y gente rica, todos hemos sido el mismo por seies días consecutivos. Las mariposas amarillas no eran un mito, la última no había desaparecido aún.

Admito que algunos éramos un poco escépticos, pero nos convencimos cuando empezamos a ver cómo nacían de ese encuentro y esa unión sincera fruto de la inconformidad.

Verán, el pasado jueves 21 de noviembre nuestras mariposas amarillas fueron volando a oídos sordos que nos han ignorado tanto tiempo que pensamos que viviríamos en la conformidad inevitable de un país lleno de guerras y mentiras.  Bastaba con saber que al menos quedaba una para querer ver más de esa especie tan rara en nuestro país.

Al principio, como siempre pasaba aquí, ignoraron nuestras creaciones y nos llamaron criminales por querer volar. Y sí, en nuestras tropas armadas de cacerolas, arte y descontento encontramos mariposas de papel que se prendían fuego a ellas mismas y se inmolaban para desprestigiar nuestro vuelo legítimo, pero eso sólo sirvió para que todos nuestros deseos se unieran en un lepidóptero gigante que cubre la nación con sus hermosas alas.

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avispa

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Reportaje y periodismo de investigación