por Renata Bessi y Rocío Heredia
Mónica* tiene 32 años y es vendedora ambulante de servicios turísticos en el centro histórico de la Ciudad de Oaxaca. Desde hace 15 años se dedica al turismo. Al ser madre soltera, es la única opción que encontró para sostenerse ella y a su hija. Sortea el día a día con este trabajo en una agencia de viajes, vendiendo paquetes turísticos en las calles del centro histórico, aunque nada es seguro. “Son muchas agencias. La mayor parte nos paga una comisión por paquete que vendemos; pocas ofrecen un salario base”, explica.

